Ya está todo a punto y María Teresa dispuesta a ponerse
manos a la obra
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- Se cortan los
pimientos en tiras y se fríen en la sartén
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Cuando tenemos fritos los pimientos, los
retiramos y, en la misma sartén, freímos la panceta, que
previamente habremos troceado y la sazonamos con sal |
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Seguidamente hacemos lo propio con el chorizo: lo
troceamos y lo freímos
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Se pelan los ajos y se ponen a freír en otra sartén, en
la que después elaboraremos las migas. Se retiran los
ajos, se reservan y se deja enfriar el aceite
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De la sartén donde se han frito los ajos, se retira
parte del aceite (ya enfriado) y se añaden tres vasos de
agua. Se enciende el fuego y, cuando el agua esté bien
caliente, se sazona con sal y seguidamente, a punto de
hervor, se va añadiendo, despacio, la harina. A fuego
lento, iremos trabajando la pasta con la espumadera,
procurando que no se pegue en el fondo (es importante
que la sartén sea antiadherente), hasta configurar una
pasta homogénea
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El proceso de las migas es laborioso, pero a base de
trabajar la pasta con la espumadera y de ir añadiendo
algo de agua (hasta, aproximadamente completar el litro)
y del aceite que habíamos retirado, aquélla se va
convirtiendo, poco a poco, en un amasijo de pequeñas
migas, que se van soltando
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Hechas las migas,
una parte de ellas se emplata con el aderezo que hemos
preparado, y con un resultado tal que así... |
Y otra parte de las migas se reserva, y se toma al final
con el chocolate |
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