Elaboración
 

Ya está todo a punto y María Teresa dispuesta a ponerse manos a la obra
 

  • Se cortan los pimientos en tiras y se fríen en la sartén

·        Cuando tenemos fritos  los pimientos, los retiramos y, en la misma sartén, freímos la panceta, que previamente habremos troceado y la sazonamos con sal

  • Seguidamente hacemos lo propio con el chorizo: lo troceamos y lo freímos
  • Se pelan los ajos  y se ponen a freír en otra sartén, en la que después elaboraremos las migas. Se retiran los ajos, se reservan y se deja enfriar el aceite
 

 

  • Mientras tanto… puede ir preparándose el chocolate

  • De la sartén donde se han frito los ajos, se retira parte del aceite (ya enfriado) y se añaden tres vasos de agua. Se enciende el fuego y, cuando el agua esté bien caliente, se sazona con sal y seguidamente, a punto de hervor, se va añadiendo, despacio, la harina. A fuego lento, iremos trabajando la pasta con la espumadera, procurando que no se pegue en el fondo (es importante que la sartén sea antiadherente), hasta configurar una pasta homogénea

  • El proceso de las migas es laborioso, pero a base de trabajar la pasta con la espumadera y de ir añadiendo algo de agua (hasta, aproximadamente completar el litro) y del aceite que habíamos retirado, aquélla se va convirtiendo, poco a poco, en un amasijo de pequeñas migas, que se van soltando

  • He aquí algunas fases de este proceso

  • Cuándo las migas ya están hechas, rectifíquense de sal

Hechas las migas, una parte de ellas  se emplata con el aderezo que hemos preparado, y con un resultado tal que así...


Y otra parte de las migas se reserva, y se toma al final con el chocolate