ELABORACIÓN DEL GUISO
 

   Se dora la carne en aceite (o manteca), a fuego fuerte, para que coja color por fuera, pero sin cocerse, manteniéndose así jugosa por dentro.

   Se desespuma.

   Se trocea perejil y una cebolla en juliana y se espachurran los dientes de ajo.

 

  Todavía a fuego vivo…
  Se echa todo a la cazuela, sin olvidar la hoja de laurel y el clavo. (Después, los ajos y la hoja de laurel se retirarán).

   Se salpimienta

   Seguidamente untaremos las rebanadas de pan con mostaza antigua, sin excedernos en la cantidad de mostaza.

   Se retira  parte del aceite y se añade el pan untado al guiso.

   Seguidamente, se añade el contenido de una cerveza negra, y se completa con agua hasta cubrir el guiso. La cerveza ideal es la belga negra Leffe.

   Y cuando empiece a hervir el agua, se tapa la cazuela y se deja a fuego lento hasta que la carne quede hecha (menos de una hora aproximadamente).

   Una vez  hecha, rectificamos de sal. Apartamos la carne; la salsa se cuela o se pasa por el chino, pero separando previamente los dientes de ajos y el laurel, que se desechan.

   A continuación se bate un poco la salsa,

   ... y, por último, se le añade nuevamente la carne y se le vuelve a dar un hervor hasta conseguir el punto deseado